CHEF PRIMERA
ENES

Guarniciones y Verduras · Estadounidense

Aros de cebolla

9 ingredientes · 45 minutos · 4 porciones

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642kcal9.1g protein40.7g fat57.2g carbs~$0.82/ porción*Estimaciones calculadas de la lista de ingredientes; el costo usa precios promedio de supermercado en EE. UU. No sustituyen las medidas del empaque ni tu ticket.
VegetarianoPescetarianoSin cerdo

Contiene: gluten, lácteos

Ingredientes

Servings:
2 unitcebolla (large sweet, in 1/2-inch rings)
1 ½ cupsuero de leche (the soak)
1 ½ cupharina (divided: dust and batter)
¼ cupmaicena
1 tsppolvo para hornear
1 ½ tspsal (divided)
1 tsppaprika
1 cupcerveza (cold — or sparkling water)
6 cupaceite vegetal (for frying)
cupmiel (the catalog's dips)optional

Preparación

  1. aros gruesos en buttermilk
    los aros separados sumergidos — el remojo suaviza la mordida cruda de azufre y deja una película pegajosa donde anclará el polvo de harina; los dos aritos más internos van a la tabla de picar para otro día, como aprende todo cocinero de freidora
  2. batir3 min
    masa al último minuto: harina + maicena + polvo + cerveza
    1 taza de harina + maicena + polvo de hornear + 1 cdta de sal + paprika + la cerveza fría, grumos bienvenidos — la masa del fish and chips en su segundo empleo; mezclada solo cuando el aceite ya está a temperatura, porque las burbujas son el crujido y se van desde que el batidor se detiene
  3. freír15 min
    185°C, empolvados y luego sumergidos, 4-5 aros por tanda, ~2.5 min
    cada aro del buttermilk por la harina de empolvar reservada, luego la masa, luego directo al aceite — volteado una vez al dorar, a rejilla nunca a papel; la secuencia polvo-masa es la ingeniería anti-resbalón: la costra se une a la cebolla en vez de solo rodearla
  4. sazonar2 min
    salados al instante de aterrizar
    la sal restante mientras los aros aún brillan — la ley de sal sobre costra caliente de la entrada de los tenders, universal en el capítulo frito; comidos en diez minutos, apilados junto a una hamburguesa, o solos como la cena que nadie planeó y nadie lamenta